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El dilema ético de construir identidades

Septiembre 1, 2007

 

dilema

 

En la clase de Roxana estudiamos esta semana un folleto de Stuart Hall titulado “¿Quién necesita identidad?”. El texto se enmarca dentro de la metateoría del construccionismo social: la realidad se construye. Desarrolla las preocupaciones de diversos teóricos sobre el tema de la identidad y lo contrapone con el de identificación. La diferencia fundamental entre ambos términos es que el primero da la idea de estabilidad, y el segundo en cambio, de dinamismo.

En resumen, podría decirse que la identidad es un proceso excluyente a través del cual los sujetos definen un “yo/nosotros” en la medida en la que son capaces de identificar un “otro/otros”, es decir, otros sujetos que sean ajenos a sus estándares. La identidad es pues, un fenómeno que incluye a varios sujetos dentro de un grupo a través de la exclusión de otros (algo así como la construcción de unos VIP XD). ¿Irónico verdad? Voy a parafrasear una frase de Arístides Vargas: necesitamos de otros para excluirlos, necesitamos de otros para conocernos…siempre necesitamos de otros.

¿Por qué nos interesa a nosotros los comunicadores construir identidades?

Hall explica que la construcción de identidades es un acto de poder. Nombrar, en el sentido pleno de la palabra, es crear. Y antes de nombrar hay que definir cuáles serán las características de lo nombrado. Se debe pues, definir el objeto, identificarlo, otorgarle identidad. Si no me creen, tengan una charla con cualquier sacerdote sobre la importancia del génesis en la concepción cristiana del mundo. ¿Qué significado tiene para los hombres el que Dios sea su creador? ¿Qué significa el hecho de que Adán le haya dado su nombre a Eva?… Bueno, en mi traducción de la biblia la llama “varona” la primera vez, y más adelante solo le dice Eva. Me confunde un poco, pero la idea es esa.

El comunicador tiene la capacidad para definir una identidad, y posee los conocimientos necesarios para diseñar una estrategia que la posicione en el imaginario colectivo, lo cual equivale a darle derecho de existencia. Como podrán imaginarse, el proceso de construcción de subjetividades es bastante complejo y no nos daríamos el trabajo de hacerlo si no fuera con propósitos concretos.

¿Cuál es entonces nuestro objetivo como especialistas de la comunicación institucional? La mayoría de las veces, vender marcas. Se puede usar para otro tipo de fines más nobles. Las campañas sociales cubren la mayor parte de este “lado humano”.

Dilema ético

Corporaciones

Los comunicadores de grandes grandes empresas son (deben ser) profesionales de primer nivel. Su labor constituye un serio dilema ético, porque trabajan (y muchos de nuestra clase trabajarán) para darle buena imagen a personas legales, cuyo perfil psicológico es el de un psicópata, un asesino en serie (quienes no entiendan la idea, remítanse por favor al documental “the corporation”).

Mucha gente atribuye a las marcas atributos propios de seres humanos: juventud, empatía, solidaridad, u otros. Este es un trabajo adrede de nuestra disciplina. Genera prestigio para las corporaciones, pero ¿y si las ideas que promovemos no son ciertas? Es fácil cruzarse de brazos y decir “no es mi culpa” o “no es mi problema que la empresa no sea lo que dice ser”… pero sí lo es.

Política

Las implicaciones de nuestro trabajo también afectan a la sociedad como un todo, a la polis. Por lo tanto, tienen implicaciones políticas.

¿Por qué creen que Gobbles pasó a la historia como un maestro de la comunicación? Él creó la identidad aria para servir a los intereses enfermizos de Hitler y el partido nacional socialista. No se puede explicar de otra manera que una de las sociedades más cultas del mundo haya demostrado niveles tan horrendos de antisemitismo, racismo, y haya vibrado de emoción con los discursos del Fürer.

Más de alguno pensará que estoy hablando mucho sobre realidades que no conozco tan bien. Vale, a cualquier alemán le acepto sin problemas esta crítica.

Analicemos pues una realidad más cercana: ¿por qué en este país hay gente que admira a D’abbuison, Domingo Monterrosa o Maximiliano Hernández Martínez (fuera de la camarilla que realmente se beneficia del modelo económico vigente)? Casi puedo escuchar las respuestas: porque “en tiempos de Martínez no había crimen, y no teníamos deuda externa”, porque “Monterrosa y el mayor son patriotas que combatieron la amenaza comunista y salvaron al país del totalitarismo”. Quizás algún seudo analista se atreva a decir que los últimos dos son herederos del primero en ese sentido.

Las frases anteriores son discursos arraigados en un segmento importante de la población salvadoreña. Es decir, son actos comunicativos que han ejercido poder, y con él, han creado identidades de grupos sociales afines con el status quo y reproductores del marco ideológico del sistema.

Es verdad que tanto en el caso alemán como en el nuestro influyen factores más allá de la comunicación. Pero ella ha estado presente, aún cuando no sea en los grandes medios. Recuerden que TODO comunica. ¿Como puede entenderse la estrategia de “quitarle el agua al pez” durante la guerra en términos de comunicación? En nuestra realidad más cercana, ¿qué podemos decir sobre los arrestos de manifestantes en Suchitoto? Fácil: no hay derecho a disentir. Las estrategias no se piensan al azar, (y sin duda aunque no exclusivamente) hubo especialistas de la comunicación tomando parte en la toma de decisiones en ambos casos.

Creo que esta exposición no puede tener un fin claro. Espero haber cumplido con mi propósito de plantear mis dilemas en el tintero. Me pregunto qué haré cuando me enfrente en el plano laboral con ellos. La verdad es que aún no lo sé.

3 comentarios

  1. No es cierto que nadie quiere verse la cara al final… Des pues del stress, viene el gozo del aprendizaje. No le hagas tanto caso a los rumores. Nos seguimos viendo en las otras practicas!


  2. Tus reflexiones sobre los dilemas que abre trabajar con las identidades serán mucho más ricas cuando lo vayas viviendo en cada una de tus prácticas, en cada una de tus tareas. La noria ya empezó a girar y tu ya estás en ella. Si bien hay dilemas profundamente eticos y politicos…la parte que no esta en tus reflexiones es la de las emociones, la del placer de trabajar y las formas en que podemos llevar un poco de placer y gozo a esta sociedad que ya lo necesita. Nos vemos en clase!


  3. Cuando leo tu blog me siento medio ahuevadita porque el tuyo es así bien culto y el mío tan solo habla de pantalones…

    Aunque Foucault y Freud me darían la razón con eso del poder de lo que se encuentra dentro de los pantalones…

    En fin, me psusite en un comentario que no encontraste la opción de no sé que, pero no se de que me estas hablando o.o! Me especificas?



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